Pacientes anticoagulados

FECHA DE PUBLICACIÓN: 22/mayo/2017

Los pacientes anticoagulados son aquellos pacientes que toman ciertos medicamentos que impiden una buena coagulación de la sangre. Estos medicamentos dificultan o impiden la formación de coágulos que puedan desprenderse de los vasos sanguíneos pudiendo dar lugar a un infarto o un ictus. También disuelve los coágulos que se han formado antes del tratamiento.

El anticoagulante más conocido aquí en España es el Sintrom. Debemos tenerlo muy en cuenta en la consulta ya que estos pacientes tienen una mayor tendencia al sangrado.

Las precauciones que debemos tomar con este tipo de pacientes depende del tratamiento dental que debemos realizar y de la patología de base del paciente.

Si el tratamiento a realizar no es quirúrgico, no hay que tomar medida alguna. Las precauciones se toman cuando el tratamiento a realizar es una cirugía, una extracción dental o la colocación de un implante, incluso pequeñas cirugías en las encías… Estos tratamientos requieren una serie de cuidados especiales.

Las personas bajo este tratamiento se hacen cada mes una prueba de coagulación, esa prueba es imprescindible para poder realizar el tratamiento. Si los valores del INR están entre los valores adecuados, podemos realizar el tratamiento sin problema; si son mayores o menores de los deseados, debemos esperar. Su médico regulará la dosis, repetirá la prueba, y cuando los valores sean los adecuados, haremos el tratamiento. Hace años se suspendía el tratamiento de Sintrom para poder hacer el tratamiento dental, hoy en día no lo hacemos así, ya que controlando estos valores y con ciertos cuidados post operatorios, sabemos que no es necesario.

Como siempre, queremos destacar la importancia de realizar una historia clínica del paciente, recabando toda la información posible, para evitar “sorpresas”. También es muy importante en estos casos una buena comunicación entre el odontólogo y el médico de cabecera o el cardiólogo.

Lo más importante en estos casos (a parte del control del INR), son las medidas locales que se realizan para evitar complicaciones por sangrado o hemorragia tras la intervención.

Por una parte tenemos la sutura, se sutura siempre al paciente anticoagulado. En caso de que se haya extraído un diente, también tenemos la opción de colocar una esponja hemostática a parte de la sutura. Son unas pequeñas esponjas colágenas que retienen el coágulo en el alveolo, cesando la hemorragia y comenzando, gracias al coágulo, el proceso de regeneración de la zona.

También son muy importantes las instrucciones que se le dan al paciente después de una cirugía. El paciente debe saber que no debe escupir o enjuagarse tras una extracción dentaria, de hecho ese día le pediremos que no se cepille los dientes para evitar enjuagarse después. Debe evitar comidas y bebidas calientes, ya que la vasodilatación que producen pueden provocar que vuelva a sangrar.

En la consulta contamos también con medicación para poder afrontar una complicación por un sangrado excesivo. Es el caso del ácido tranexámico, un líquido que se aplica directamente en la zona e incluso puede tragarse y contiene de una manera muy eficiente la hemorragia.

Siempre que los valores del INR sean los adecuados, podremos realizar cualquier tratamiento dental. En caso de que no sean los adecuados, esperaremos a que se regule y una vez los consigamos podremos realizarlo.

En muy pocos casos se suspende el tratamiento, y si se hace suele ser por una combinación de este medicación con otros tratamientos.