Miedo al dentista

FECHA DE PUBLICACIÓN: 11/agosto/2016

1. ¿OS ENCONTRÁIS HABITUALMENTE CON GENTE QUE TIENE MIEDO AL DENTISTA?

Es un hecho mucho más común de lo que parece, que afecta tanto a niños como a adultos.

En el caso de los adultos, el miedo suele deberse a experiencias anteriores que han resultado traumáticas. El mundo de la Odontología ha crecido exponencialmente en los últimos años, de hecho, la Odontología que practicamos a día de hoy no tiene nada que ver con la Odontología que se practicaba hace 50-60 años. Es normal que aquellas personas que en el pasado hayan sufrido alguna experiencia traumática, presenten bastante recelo a la hora de volver al dentista.

En el caso de los niños, el miedo al dentista suele deberse al miedo a lo desconocido.

2. ¿CÓMO TRATÁIS EN ICON A ESTE TIPO DE PACIENTES?

En el caso de los adultos hay que valorar el grado de ansiedad que presenta el paciente.

Para los casos más leves practicamos la sedación oral. Consiste en administrar una benzodiacepina por vía oral unos minutos antes de  realizar cualquier procedimiento dental, con lo que conseguimos disminuir la ansiedad del paciente.

Para los casos de miedo más severo o para tratar a pacientes discapacitados utilizamos la sedación endovenosa. Nos gusta este tipo de sedación porque es la más predecible. Al pasar el medicamento directamente al torrente circulatorio, el inicio del efecto es prácticamente inmediato. Nos permite regular la dosis exacta que necesita cada persona, a diferencia de la sedación  oral, en la que le damos la misma pastilla a todo el mundo; hay gente a la que le hace más efecto y se duerme y hay a quien prácticamente no le hace nada. La sedación la realiza un médico anestesista que permanece con el paciente, que se encuentra monitorizado, durante todo el tratamiento. Los pacientes están dormidos pero no inconscientes, a diferencia de una anestesia general. No debemos confundir la sedación endovenosa con la anestesia general, pues en la sedación el paciente respira por si mismo, mantiene los reflejos conservados como la tos, responde a estímulos (colabora con nosotros, abre la boca si se lo pedimos…) y tiene un mejor postoperatorio que la anestesia general.

En el caso de los niños, nunca recurrimos a la sedación directamente, salvo niños discapacitados. Siempre debemos intentar hacerlo por la vía tradicional para que el niño se vaya acostumbrando al dentista. Aunque la sedación es siempre el último recurso cuando es imposible  realizar el tratamiento de ninguna otra forma.

3. ¿LA SEDACIÓN ENDOVENOSA ESTÁ INDICADA PARA TODO EL MUNDO?

En cuanto a los adultos, está indicada en pacientes nerviosos, que presentan un miedo extremo al dentista, o en personas dicapacitadas. También está indicada en tratamientos muy largos como cirugías en las que se colocan varios implantes, donde el procedimiento se haría demasiado pesado para el paciente sin ningún tipo de sedación.

En principio no tiene contraindicaciones. La única es la existencia de una enfermedad grave no controlada, aunque en este caso ya estaría contraindicado el propio tratamiento dental.

En el caso de los niños, la realizamos a partir de los cuatro años y, como en los adultos, la única contraindicaión es la existencia de una enfermedad grave no controlada.